Volveremos a levantarnos y ver el sol brillar nuevamente
Han sido días difíciles para Honduras, dos tormentas
tropicales en menos de un mes, luego de haber sido huracanes de categoría cinco,
algo monstruoso, no se a ustedes, a mi me llena de miedo el solo pensarlo, esta
ocasión en recordarlo, con nombres tan extraños que no queremos volver a verlos
alguna vez en todo lo que nos resta de vida.
Me ausente por vario tiempo en el blog, también lo hice en
la revista, ni hablar del podcast, han sido días difíciles, poca señal de teléfono,
de internet, mala calidad de energía eléctrica, y por si fuera poco, amigos y familiares
severamente afectados por “Eta” e “Iota”
Lastimosamente el país vive varias crisis, una crisis
sanitaria con el COVID-19, la crisis meteorológica con las tormentas y
huracanes que amenazan y seguirán amenazando a los países del Caribe y Centroamérica,
y, por si fuera poco, una crisis política desde el 2009.
En fin, muchas cosas malas rodeando a una tierra hermosa, habitada
por más buenos que malos, una riqueza natural escondida entre los numerosos
bosques y paisajes que, por el momento, se ven devastadores y catastróficos panoramas,
debido a todos los daños causados por las tormentas ya mencionadas hace algunos
párrafos.
Sin duda alguna, nos hemos dado cuenta que los hondureños,
los verdaderos y buenos, amamos el país pese a todas las cosas malas que pasen
o estén pasando, se ha demostrado el amor hacia un hermano catracho, justo en
este momento, cuando los más desamparados necesitaron ayuda, todos respondimos,
de la mejor manera, llena de dolor ver esas personas que lo han perdido todo,
es cuando aprendemos que no debemos quejarnos mientras estemos seguros en casa,
rodeados del calor de nuestra familia y amigos cercanos.
Mucho he aprendido durante todo este proceso, y ha tomado
un mejor significado la frase “Es mejor dar que recibir”, no se imaginan la satisfacción
de ver a un rostro agradecido, ya sea por un plato de comida o por alguna
prenda, o bien, alguna palabra de aliento, le da esa esperanza a las personas
que se encuentran sin rumbo, desconsolados y dolidos durante este duro proceso.
Les exhorto, a todo aquel que llegue a leer este artículo,
que siga ayudando, que no se rinda, que cualquier ayuda, ya sea algo mínimo,
cuenta, tenemos que ser ese granito de arena, para que Honduras se levante
nuevamente, y todo aquel que se encuentra desamparado, recordemos que el sol volverá
a brillar para cada uno de nosotros, la ayuda va en camino, mantengamos las
fuerzas, que los buenos hondureños, de esos hay de sobra.
Me despido en esta ocasión, esperando que no vuelva a
formarse otro ciclón tropical, sería lo peor de la situación, y recordando que
Honduras es un país lleno de buenas personas, solidarias y amorosas, mucha
fuerza y mucho animo mis hermanos, hasta donde llegue este mensaje, quiero decirte
que te aprecio y te quiero un montón, toda mala situación nos ayudará a ser
mejores en el futuro, cuídense mucho, nos vemos en el próximo artículo.


Comentarios
Publicar un comentario